Bitcoin revoluciona las transferencias de dinero

La criptomoneda Bitcoin revoluciona las transferencias de dinero. Grandes bancos globales han empezado a considerar los impactos de su tecnología y en Chile ya hay una comunidad desarrollando negocios en torno a la tecnología.

Felipe López es colombiano y desde hace tres años trabaja como analista de control de gestión en diferentes empresas en Chile. A mediados de 2015, empezó a invertir por primera vez en bitcoins, aunque con algo de suspicacia. “Al principio, no le creía tanto a la tecnología ni a la red”, dice López. Por ello, empezó apostando a las variaciones de precio, a partir de un modelo matemático, con las que ha ganado 70% en un año. “Pero lo que estoy haciendo ahora es ir atesorando bitcoins al largo plazo, porque ya le creo a la tecnología. Mi apuesta es a que en dos años estas valgan cinco veces más”.

Felipe es parte del incipiente grupo de inversionistas y emprendedores en Chile que han empezado a apostar por el desarrollo de la moneda virtual en el futuro. Tal como ocurre en el resto del mundo, aún se trata de un pequeño grupo, de innovadores, dentro de la industria financiera, pero que a poco empieza a interesar a los grandes actores del mercado, por la tecnología subyacente a la moneda digital: blockchain.

“Hace dos años yo hablaba de bitcoin como una moneda: la nueva moneda del futuro, la ‘cripto–moneda’, pero hoy me estoy dando cuenta de que eso no es cierto”, dice Guillermo Torrealba, fundador de SurBTC, la primera plataforma de intercambio de bitcoin en Chile. “En realidad, bitcoin es una manera de mandar plata, como un swift”.

Es por esa posibilidad de facilitar las transferencias de dinero desde diferentes partes del mundo –sustentada en la tecnología blockchain– que bitcoin ha empezado a atraer a los grandes bancos e instituciones financieras como una oportunidad de negocio. Al mismo tiempo, hay gestores e inversionistas individuales que empiezan a ver la moneda virtual como una alternativa interesante para resguardar los portafolios.

En octubre, por ejemplo, el magnate de las inversiones Bill Gross dijo que las nuevas tecnologías financieras como bitcoin podrían volverse cada vez más atractivas para los inversionistas, ante la política de bajas tasas impulsada por los bancos centrales. “Bitcoin y los acuerdos de algunos bancos en torno a blockchain son solo algunos ejemplos de intentos de estabilizar el valor de los activos”, escribió Gross. “El oro es otro ejemplo. En cualquier caso, el sistema actual está comenzando a ser cuestionado”.

El argumento de Gross se sustenta en las particularidades de la moneda virtual respecto de otras divisas. La primera es que se trata de un recurso limitado, pues cuando se creó el protocolo de bitcoin, en 2008, por el misterioso Satoshi Nakamoto, se estableció que solo se emitirían 21 millones de monedas en total. Pero lo más importante, según los expertos, es que se trata de un activo independiente o descentralizado, pues toda la red de transacciones opera al margen de los bancos.

“Por eso Bill Gross dijo que era interesante empezar a mirar bitcoin como un refugio a la turbulencia que hay en los mercados”, dice Agustín Feuerhake, socio y cofundador de SurBTC. “Porque no depende de un país, es como el oro, está al margen de esas decisiones”. Según datos de Coin Market Cap, diariamente se transan US$ 65 millones en los diferentes mercados de bitcoin en el mundo. Mientras que como activo ya está valuado en US$ 10.000 millones, lo que para algunos departamentos de estudios como Citibank demuestra que el mercado está viendo valor en esta divisa.

UN BANCO OPERADO POR COMPUTADORES

Para que las transacciones de bitcoin puedan realizarse sin el temor a un fraude, existe una red de nodos o computadores que autentifica cada uno de los intercambios que se realizan entre los usuarios, basados en problemas matemáticos. Cada transferencia de valor es registrada en un libro digital, compartido por todos. Eso se llama blockchain o “cadena de bloques”, que en jerga informática es el protocolo que soporta la red bitcoin.

“Quienes hacen estos registros implementan esfuerzos de computación, en otras palabras, esfuerzos matemáticos, de servidores. Aquel que resuelve el problema lo pone en el bloque, y va confirmando”, dice Rodrigo Sainz, fundador de la empresa Mi Futu.ro, dedicada al desarrollo de servicios financieros que utilicen estas tecnologías.

En el fondo, es como un banco operado por muchas personas, que certifica que cierto usuario tiene una cierta cantidad de bitcoins en su cuenta. Por eso se dice que es una red descentralizada, pues está conformada por miles de usuarios distintos que autentifican las transacciones y la cantidad de monedas. Esos usuarios se llaman “mineros”, quienes reciben como incentivo bitcoins por cada problema que resuelven.

“En bitcoin la figura de autoridad no existe. Está repartida entre tanta gente que hoy tú puedes prender tu computador y ser parte de eso”, dice Agustín Feuerhake, de SurBTC. “Eso permite que todo lo que tú registres sea imborrable, pues es imposible que podamos poner de acuerdo a los chinos, rusos e ingleses para borrar algo”.

La independencia con que opera bitcoin permite también que la transferencia de dinero se pueda hacer en cualquier momento, instantáneamente, sin la necesidad de una entidad financiera que certifique el correcto envío de las monedas. Por eso empieza a aparecer como una alternativa real para el envío de dinero entre las personas.

“Bitcoin para la banca va a ser un swift, que es este protocolo que usan para conectarse”, dice Guillermo Torrealba, de SurBTC. “Pero la diferencia es que no se demora dos días, no espera a que el Banco Central del país de destino tenga las puertas abiertas o que esté en horario laboral para tu transacción. bitcoin es instantáneo”.

SurBTC, por ejemplo, comenzó como una plataforma de compra y venta de bitcoins en pesos chilenos. Pero ahora se han extendido a otros países, como Colombia, con lo que buscan empezar a construir una red de intercambio, de diferentes monedas a bitcoin, que permita realizar transferencias instantáneas de dinero. Torrealba pone un ejemplo: “Una empresa puede, sin que su cliente lo sepa, comprar bitcoins con pesos chilenos y venderlos por pesos colombianos. En otras palabras, pasaste de pesos chilenos a colombianos, casi instantáneamente, sin que alcanzase a cambiar el precio”.

El presagio de los seguidores de la moneda virtual es que en el futuro las personas estén usando bitcoins, sin darse cuenta, de modo invisible, tal como ahora se manda un correo sin conocer sus programaciones. “Bitcoin representa una posibilidad real de innovación en el sector financiero y bancario, como un sistema de almacenamiento alternativo que tiene mucho más que ver con la economía digital que significa internet”, dice Diego Valenzuela, vicepresidente de Xapo, el mayor custodio mundial de bitcoins, fundado por el empresario argentino Wenceslao Casares.

300x250 - Mobile Live Dealer

Como ejemplo, los expertos mencionan la posibilidad de que en el futuro se puedan hacer transferencias por pequeñas sumas de dinero al extranjero –como $100 o $500–, a un menor costo y en cualquier momento, sin estar sujeto a las restricciones bancarias de monto o incluso de edad y situación económica para sacar una cuenta.

Por eso se dice que bitcoin puede ser el internet de la plata. “Lo que falta es una aplicación que la rompa con bitcoin, que todos ocupen y ni siquiera sepan qué tecnología hay detrás”, dice Matías Chomalí, un inversionista independiente de bitcoin que ha comprado en SurBTC. “Eso podría hacer que se masifique la moneda”. En su caso, ha decidido invertir en ella porque confía en sus fundamentos. Aunque reconoce que es una inversión del todo o nada: “ O sube 1.000% o se va a 0”, dice.

A nivel global, ya hay importantes jugadores de la industria financiera que han empezado a investigar las posibilidades de la moneda y su tecnología. Santander, por ejemplo, tiene una aplicación que les permite a sus clientes transferir dinero mediante bitcoins. Mientras que otros bancos, como Goldman Sachs y JP Morgan, han empezado a invertir en startups relacionadas con bitcoin, como parte de su estrategia comercial.

El fondo que invierte en SurBTC, por ejemplo, llamado Digital Currency Group, tiene entre sus inversionistas a empresas como Western Union, Mastercard y Visa, todas ligadas a los sistemas de pago. Mientras que en Chile, SurBTC ya ha empezado a trabajar en un piloto con una institución bancaria grande a nivel local.

LAS RIVALES DEL CÓDIGO

Rodrigo Sainz ha trabajado en diversos proyectos financiero-tecnológicos, y en septiembre lanzó una nueva plataforma financiera, que utiliza la tecnología blockchain. Pero en este caso, no la “cadena de bloques” de bitcoins, sino una llamada Ethereum.

“El blockchain más valioso hasta el momento, que es público y el primero, es bitcoin, y lo que hace es un registro público de transacciones de esa moneda en particular”, dice Sainz. Pero también puede haber blockchain de otras monedas, como por ejemplo Ethereum, que ha empezado a popularizarse en los departamentos de finanzas y tecnología, por su capacidad para registrar monedas –en este caso llamada ether– y transferir además otros activos, llamados contratos inteligentes.

La idea es usar la misma lógica de registro de monedas, pero para patentar otro tipo de cosas, como por ejemplo la posesión de una casa, de acciones o de un seguro, tal como un conservador de bienes raíces. Para poder hacerlo se usa el blockchain particular de ethereum, que registra ether –la moneda virtual particular de esta red– y otros activos o contratos inteligentes, que van como encriptados en cada transacción.

Sainz pone el ejemplo de alguien que quiere comprar acciones. “Para que las acciones estén a tu nombre pueden pasar hasta tres días”, dice. “Ese proceso desde que tú transformas tu dinero, es decir no lo ves más hasta que hay un título que legalmente dice que es tuyo, en Chile, toma tres días”.

Pero con el blockchain de ethereum es posible disminuir el tiempo que toman esos procesos, con la posibilidad además de prescindir de las partes involucradas. La plataforma que acaba de lanzar Sainz, llamada Godzillion, ofrece este tipo de servicios. Entre otros servicios, las empresas pequeñas y medianas pueden emitir bonos para el financiamiento colaborativo sin recurrir a un banco, y los fondos de inversión de capital de riesgo pueden inscribir sus cuotas en un servidor público e inviolable.

“Esta nueva tecnología lo que hace fundamentalmente es disminuir las fricciones en el proceso de transformación de dinero por activo”, dice Sainz, cuya plataforma pronto emitirá tres bonos en ether para tres startups chilenas y ya ha entablado relaciones con servicios de crowdfunding como Brota, Becual y Venture Capital.

Entre otras cosas, ethereum también permite que el pago de un bono o de los dividendos de una acción se programe automáticamente para sus tenedores, o en el caso de los seguros, que las empresas puedan diseñar pólizas que funcionen autónomamente. Por eso hay otras empresas financieras interesadas en estas tecnologías. “Nosotros estamos muy encima de esto”, dice Julián Herman, socio de consultoría estratégica y digital de EY, ex Ernst and Young. “En Chile estamos trabajando con varias startup para entender qué están haciendo, y así ofrecerles nuevas soluciones a nuestros clientes”.

Hace poco tiempo se lanzó otra moneda basada en el código de bitcoin, aunque con características particulares. Se llama Zcash y tiene la ventaja de que puede “acuñarse” con más rapidez, por lo que hace más cortos los tiempos de transacción. Pero su mayor ventaja es la confidencialidad: si bien bitcoin y ethereum ocultan la identidad de los propietarios de la moneda, el blockchain, el libro que registra las transacciones de todas las monedas, es abierto y se puede analizar para ver los flujos de fondos. Con ello, podrían revelarse las estrategias comerciales de algunas instituciones financieras. Zcash justamente logra resolver eso.

PROTECCIÓN CONTRA LA INFLACIÓN

Aunque bitcoin y las diferentes aplicaciones de blockchain generan mucho entusiasmo entre los inversionistas independientes y pequeños empresarios, ellos mismos reconocen que se trata más bien de una apuesta táctica dentro del portafolio. “Yo creo que es razonable hoy invertir el 2% de tus ahorros en bitcoin”, dice Feuerhake, de SurBTC, que ya cuenta con 4.500 usuarios y mueve entre US$ 500.000 y US$ 1 millón al mes.

Los inversionistas dicen que los principales riesgos de bitcoin pueden provenir desde los sitios web donde se compran y custodian las monedas, las que pueden ser susceptibles de hackeo. De hecho, en agosto de este año, la plataforma Bitfinex, de Hong Kong, perdió US$ 65 millones en bitcoin, por el robo de unos piratas. Aunque, la red de bloques como tal es inviolable, por estar repartida en muchos nodos distintos.

Otro temor hacia bitcoin es que aún no se encuentra regulado por ninguna institución en Chile. Por ello, quienes compran las monedas virtuales lo hacen en sitios que tienen años de trayectoria y son recomendados por el mercado. SurBTC, por ejemplo, informa sus actividades a la Unidad de Análisis Financiero, y el mismo Banco Central les dio el visto bueno para seguir con su negocio cuando los visitaron. Consultados por posibles reclamos, el Sernac Financiero dijo que no había recibido ninguna solicitud en torno a bitcoin y sus negocios entre 2015 y 2016.

“Estamos en una etapa absolutamente inicial de bitcoin, casi como internet a principios de los 80 y 90”, dice Valenzuela, de Xapo. “Bitcoin va a tener que recorrer un largo camino, porque internet era un lugar con bajo riesgo, pero aquí hay plata de por medio”, dice Matías Chomali. “La masificación va a venir cuando aumenten notoriamente las compras por internet o cuando en países emergentes adopten la moneda porque están cansados de que los bancos centrales generen inflación infinita”.

De hecho, en países como Venezuela, y hace poco Argentina, donde la moneda pierde valor rápidamente, el uso de bitcoin es muy alto. En Chile, aún queda ver cómo estos nuevos emprendimientos logran modificar la forma en que se concibe y transfiere el dinero en la era global.

Fuente: elmercurio.com

Publicar Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *